Historia

Fernando García de Vinuesa

Madrileño de 38 años licenciado en Psicología; empecé en 2008 mi primera huerta de la mano de mi gran amigo Boni, un hortelano ya octogenario que me enseñó el arte de cultivar toda clase de verduras y hortalizas en su recoleta huerta -que llevaba años abandonada pero que resucitamos juntos- en el madrileño municipio de Cobeña. Cinco años de incesantes siembras, de abundantes cosechas, de grullas atravesando el cielo en sus migraciones, fueron suficientes para inculcarme un profundo amor por la agricultura y por el trabajo al aire libre.

En 2011 emprendí el proyecto Huertalegria, que consistió en la transformación de jardines privados en huertos ecológicos familiares, en la zona norte de Madrid. Pude crear numerosas huertas y llevar el mantenimiento semanal de muchas de ellas durante más de cinco años. Así dejé el trabajo de psicología para dedicarme profesionalmente a mi verdadera vocación. En 2017 viajé a Inglaterra y Nueva Zelanda para trabajar como aprendiz en sendos proyectos de agricultura orgánica profesional a pequeña escala o market gardening. Mi objetivo fue familiarizarme con formas de cultivo inexistentes en España, herramientas de mano para un trabajo más eficiente, sistemas de cultivo innovadores y algunas variedades de plantas de gran interés culinario.
Huertalegria, el primer emprendimiento. 2011-2017

Roebuck Farm, Nueva Zelanda, una impagable experiencia en market gardening. 2017

En 2018 regresé a España con una idea clara: introducir en este país el market gardening o agricultura profesional a pequeña escala, cultivando para la comunidad local verduras y hortalizas saludables de gran calidad, apostando por una agricultura ecológica realmente sostenible y eficiente, y promoviendo el emprendimiento agrícola.

Valores

Producir alimentos sanos con prácticas agrícolas saludables puede llegar a ser una actividad sumamente gratificante. Por supuesto que hay que trabajar duro, pero el ejercicio al aire libre tiene mucho de tonificante y por ello si se conocen ciertas herramientas, cierta ergonomía en la labor diaria, puede transformarse ese trabajo intenso en un ejercicio sumamente sano. De ahí que disfrutemos tanto dando a conocer herramientas y sistemas que consiguen hacer de esta actividad, históricamente considerada muy sufrida, un grato oficio. No existe ninguna otra industria humana que ocupe tanto territorio en el planeta como la agricultura. Por eso, si comenzamos por transformar los pequeños minifundios en verdaderos ejemplos de sostenibilidad, solo es cuestión de tiempo que vayan apareciendo cada vez más explotaciones verdaderamente ecológicas a una mayor escala. Es más que deseable cambiar la forma en la que producimos alimentos y por eso creemos que en este sector está todo por hacer. Una de las grandes asignaturas pendientes de toda la agricultura (incluida la ecológica) es el envasado. Poco más se puede decir de la devastadora acción del plástico en nuestros océanos. Todos lo sabemos, ¿pero es suficiente con reciclar? Rotundamente no. Hay que eliminar el plástico en todas aquellas áreas industriales donde se pueda. Y en el envasado desde luego se puede. Por ello, nosotros invertimos en coherencia y apostamos por un envasado libre de plásticos, sin excepciones.
Alejandra, gran colaboradora, atusando las matas de perejil en nuestra huerta. 2018

Objetivos

  • Aportar alimentos saludables, de calidad y con mucho sabor a la gastronomía local madrileña.
  • Establecer relaciones de cercanía con vosotros los consumidores.
  • Fomentar una cultura de sostenibilidad.
  • Impulsar el envasado sin plástico.
  • Generar una economía verde que inspire a otras personas a emprender en este sector.
  • Ofrecer formación cualificada sobre cultivo ecológico, desde los aspectos más púramente agrícolas a los más empresariales.