Agua para tu finca: lo más importante

Lo que vas a leer a continuación es el resumen del capítulo 24 de You Can Farm, de Joel Salatin, que se titula Water, agua. Este libro magistral, imprescindible para el emprendedor agrario, está repleto de sabiduría práctica y aunque podría elegir muchos otros capítulos que son realmente utilísimos, comparto aquí este en primer lugar porque no se me ocurre nada más urgente para tu finca que el agua. Espero que te sirva mucho.

Agua

Joel Salatin reconoce que el tema del agua para una finca puede ser tan extenso que fácilmente superaría las limitaciones que impone un sólo capítulo. No obstante, da claves imprescindibles. Este es un resumen extenso que no debes perderte por nada.

Hay tres fuentes principales de agua: pozos, manantiales y agua de lluvia. Es absolutamente crucial que aprendamos a gestionar el agua de la manera más eficiente posible, y a aprovecharla bien, pues sin esto no vamos a tener éxito en nuestro proyecto.

Agua de pozo

Si haces un pozo deberías estudiar bien su ubicación. Todas las comunidades rurales cuentan con algún zahorí. Busca el que tenga mejor reputación. Si haces un pozo, intenta que esté en el punto más alto posible para, de esta manera, que el agua sacada por bombeo del pozo puedas conducirla después por gravedad a donde haga falta.

Un principio clave sobre conducción de agua: un sistema que precise gran caudal y alta presión no necesita depósitos, mientras que un sistema que precise poco caudal y poca presión exige gran depósito. Necesitas pagar por almacenamiento o por presión, pero no por los dos.

Por ejemplo, podrías dar de beber a 100 vacas en un cubo de 15 litros si el agua fluyera más rápido de lo que la vaca puede beber. Ahora, si tienes un lento flujo de agua para llenar el depósito entonces necesitas un depósito muy superior para poder dar de beber a todas esas vacas. Un error común en opinión de Salatin es poner mucho dinero en sistemas de alta presión, cuando realmente la capacidad de almacenamiento puede ser lo más relevante, ya que aunque conduzcas el agua más lentamente puedes hacerlo con sistemas de tuberías más baratos y sin gastos de equipos de alta presión costosos.

Haz que la gravedad trabaje para ti en lugar de en tu contra.

Si no puedes hacer un pozo en lo alto de una colina, entonces pon un depósito ahí arriba y bombea el agua del pozo a ese depósito. Los depósitos de gasoil de segunda mano pueden ser una buena idea, de los de 15.000 litros o así. Puedes ponerlos en la tierra, sobre tablas de madera que no pudra y plantar hiedra alrededor para que lo cubra y refresque, o enterrado como una piscina. Después, desde ahí sacarás las líneas de agua hacia abajo de la colina por gravedad, como una tela de araña con las derivaciones hacia los puntos donde vaya a ser necesaria. Instala una válvula flotante en el depósito y a funcionar.

¿Y si tu terreno es plano? ¿Un depósito en altura sería lo mejor? En realidad puede que no, puede que lo mejor sea simplemente bombear directamente del pozo sin necesidad de depósito.

Agua de manantial

La segunda fuente primaria de agua es el manantial. Lo principal es que no interrumpas su flujo y que la tubería que uses para reconducir el agua esté a la misma altura que la salida del agua que mana de la roca. Si el caudal es potente entonces puedes conectar una tubería a una pequeña caja, pero si es lento (menos de 20 litros por minuto) entonces tienes que hacer un aljibe.

Para construir un aljibe alrededor del manantial hay que excavar con cuidado para encontrar las vetas de agua. Después levantar las paredes con cemento y meter una tubería (con malla en la entrada como filtro para que no se te metan bichos, que siempre habrá en estos puntos de agua). La tubería, recuerda, a la misma altura que la salida de agua que mana de la roca.

Agua de lluvia

La tercera fuente de toma de agua primaria es la lluvia. Cuando llueve, mucho agua se puede recoger por ejemplo de los tejados de la finca. Para recoger el agua de la lluvia necesitas cisternas o depósitos. El error más habitual es hacerlos demasiado pequeños. No lo hagas, porque te encontrarás en que rápidamente podrán llenarse y rápidamente quedarse vacíos. Es por esto que mucha gente se desilusiona con la cosecha de agua de lluvia, porque sus depósitos en verdad deberían ser mucho mayores. La clave es que nunca se llenen del todo pero que tampoco se vacíen.

Pero también se puede recoger el agua de la lluvia que cae sobre el terreno y para eso tenemos que hacer estanques o charcas. Cuenta con la experiencia de los expertos excavadores locales. Tú puedes elegir el lugar y los profesionales que han excavado docenas de charcas sabrán qué se puedo o no puede hacer ahí. Las charcas son uno de los mayores activos de una finca.

Para hacer una charca basta con una retroexcavadora que haga un hoyo en una zona húmeda y un aliviadero por donde pueda filtrase el agua. Algunas áreas serán más propicias que otras, debido a la geología, y es ahí donde el consejo experto te va a ayudar.

No dejes a las vacas que entren en la charca. Van a presionar sus contornos, quitar la vegetación periférica y dejar su estiércol en el agua, contaminándola. Crea tus charcas en los puntos altos porque, aunque estás perdiendo área de agua de escorrentía, estás ganando flujo de gravedad. La mejor calidad del agua en un estanque está 30-40 cm por debajo de la superficie. Para abrevar a tus animales, conduce el agua desde esa profundidad.

Si tu charca tiene pérdidas los cerdos pueden hacer un excelente trabajo. Deja que se revuelquen en el fango de la charca, pues su impacto sellará las fisuras.

Descubre las bombas de ariete hidráulico para sacar agua de ríos o arroyos de abundante flujo de agua. Estas bombas no necesitan electricidad y se activan con la fuerza cinética del agua. Te pueden servir para cortas conducciones. Otra opción son las bombas de achique a batería que se usan en barcos. Puedes llevar una portátil y conectar una tubería a un estanque para llenar un abrevadero, por ejemplo.

Tienes que evitar a toda costa que el agua fluya rápidamente por el suelo de tu finca, ya sean cultivos o caminos. En los caminos pon grava, evita que las gotas de lluvia impacten en el suelo desnudo. Ponte un chubasquero durante un aguacero y date una vuelta andando por la finca. Detecta dónde son necesarias acciones como zanjas perpendiculares para reconducir y frenar el agua que corre rápidamente. Convierte tus pasivos en activos.

“Tenemos un estanque al pie de un largo valle que alimenta nuestro sistema ganadero. También podemos usarlo para el riego de la huerta. Un sifón atraviesa un trozo de espuma de poliestireno que flota en la superficie. Puede subir y bajar con el nivel del agua. El sifón baja hasta un tanque de 600 galones (2.400 l. aprox) que actúa como un depósito de reserva para el sistema. Este tanque de almacenamiento actúa no solo como un lastre para amortiguar el sistema en períodos de alto consumo, sino que también proporciona varios pies de presión de cabeza al comienzo del sistema, para impulsar el agua hacia el sistema.

Creo que no es prudente hacer funcionar un sistema de varios kilómetros como el nuestro con un sifón; es mejor empujar que succionar. El tanque de almacenamiento nos permite tener algo de lastre en caso de que extrajéramos agua más rápido de lo que puede succionar el sifón. Este sistema alimenta por gravedad toda la granja. La tubería de 3/4 pulgadas y 80 psi (6 atmósferas) corre por encima del suelo y cada 200 pies hay una “T” con una pequeña válvula de bola de plástico de 99 centavos de la ferretería. Corremos esta línea de agua por algunas colinas altas, pero mientras no vayamos más alto que el tanque de almacenamiento, tendremos agua.”

Este libro lo encontrarás resumido, capítulo por capítulo, en Manos de Campo, para que te lo descargues en pdf.

Recuerda que tienes una selección de libros y herramientas aquí.

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