Cómo empezar un market garden

Para empezar un market garden lo primero que tenemos que tener claro es qué vamos a producir y para quién. Hacer una inversión en infraestructura, herramientas y demás sin tener esto claro es peligroso. ¿Vamos a producir plantas de hoja sobre todo? ¿Vamos a cultivar muy diversas variedades de plantas? ¿Vamos a vender en el mercado, a restaurantes, a comercios locales, a grupos de consumo? Hace falta una hoja de ruta, que luego podrá variar con el transcurso de nuestra huerta comercial o market garden, pero tener un plan es fundamental.

Las preguntas que debemos responder de forma satisfactoria, antes de empezar, serían: El terreno donde vamos a desarrollar nuestra actividad, cómo es? ¿Tiene agua de riego en buenas condiciones (asegúrate, en caso de alquiler, que el pozo que te arriendan sea legal)? ¿Tiene agua potable para poder lavar tus verduras? ¿Tiene posibilidad de luz (en caso negativo la instalación de energía fotovoltaica es una posible solución)? ¿Es un terreno de fácil acceso? ¿Está vallado? ¿Está cerca de tus clientes potenciales o a más de 50 km (esto también determinará el tamaño de tu furgoneta, ya que si estás lejos deberás hacer pocos viajes pero con mucho volumen)?

Ningún lugar es perfecto, pero hay algunos puntos críticos que debemos tener sí o sí: agua adecuada, luz, buen acceso y cierta seguridad de que no hay grandes amenazas de robo.

Primeros pasos

Si ya tenemos un terreno donde desarrollar nuestro market garden, esa huerta orgánica de la que pretendemos sacar un buen rendimiento económico, entonces lo primero es crear nuestra infraestructura de trabajo nuclear: el área de post cosecha.

El área de post cosecha es un espacio que nos va a permitir varias cosas: lavar nuestro producto, refrigerarlo y prepararlo para su venta. Todo esto tiene que suceder al abrigo de un techo que nos proteja de la lluvia y del sol. Además, este espacio puede contar con otros sub espacios donde podemos trabajar en hacer semilleros o brotes, como es mi caso. De nada sirve que tengamos un buen producto si después su calidad se pierde porque no somos capaces de conservarlo adecuadamente hasta que le llegue a nuestro cliente. Un área de post cosecha es el corazón d la huerta; una cámara frigorífica es su médula.

Diseño del huerto

Hacer los bancales de 75 cm de ancho es lo más apropiado. Es una mediada bastante estándar en market gardening y eso permite que podamos usar herramientas muy concretas para este modelo de huerto. Pero no solo eso, sino que cualquier elemento de protección de cultivos, de riego y demás, que montamos en la huerta, puede ser movible a cualquier situación del huerto ya que los bancales tienen las mismas dimensiones de ancho. Ah, y los pasillos también. Si tienes poco espacio, como ha sido mi caso, 30 cm es una medida adecuada para tus pasillos, siempre y cuando tengas cultivos de porte bajo y que no se desparraman hacia los lados… si tienes más espacio, puedes hacer pasillos más anchos, aunque no te recomendaría hacerlos más anchos de 45 cm pues estarías desaprovechando mucho espacio.

El espacio de cultivo debe estar libre sobre todo de hierbas perennes. Un market garden productivo es aquel donde el tiempo empleado en quitar hierba es poco, y donde la hierba ha sido bien manejada desde el inicio para que podamos obtener más cosecha y más limpia (imagínate tener que limpiar lechuga de los restos de hierba cuando cortamos… se eternizaría todo y sería muy difícil hacer buenos números).

Para eliminar la hierba perenne podemos acolchar temporalmente con plástico de ensilaje de 600-700 galgas. Si lo dejamos durante los 5-6 meses más calurosos del año, podemos acabar con las perennes más difíciles como la grama, la correhuela o la juncia. Esta medida persigue impedir la llegada de luz al suelo para que las plantas no puedan hacer fotosíntesis. Con el tiempo, las reservas de sus rizomas se agotan y terminan muriendo. Jamás deberíamos usar herbicidas, pues son venenos mucho más dañinos y tóxicos de lo que la gente se cree.

Perímetro y compost

El diseño del huerto y su posterior creación debe ser de fuera hacia dentro. El perímetro es importantísimo puesto que va a ser la barrera de protección contra la entrada de las hierbas que están fuera del huerto, sobre todo las perennes, que son las que más quebraderos de cabeza dan. Por ello, en mi caso lo que hice fue acolchar todo el perímetro con cartón. Encima del cartón restos de poda triturada de una empresa cercana. Eso me mantuvo libre de hierba el perímetro durante bastante tiempo. Con el paso del tiempo, ese triturado o woodchips irá degradándose junto con el cartón. Será el momento de ir controlando las posibles hierbas con la herramienta adecuada. Mi opción es la Royal Dutch Hoe, una azada holandesa ergonómica a más no poder.

Y por supuesto el compost o mantillo. En España no existe a día de hoy una empresa (al menos que yo conozca) que produzca buen compost. Yo lo que hago es ir a una vaquería próxima donde apilan el estiércol. Con el tiempo, esos montones fermentan y se compostan en cierto grado. Los dueños venden grandes cantidades de mantillo. Podría hacerse mucho mejor pero es lo que tengo disponible: mantillo de vaca (lo que yo retiro es lo que procede de ganadería semi extensiva de la sierra de Madrid, pues la certificación ecológica no permite uso de estiércoles de ganadería intensiva).

El sistema de riego por micro aspersión permite regar toda la huerta en fina lluvia, lo cual también es un gran beneficio para mantener el compost con un grado de humedad óptimo.

¡Área de compostaje desde el inicio!

Necesitamos tener un área de compostaje desde el comienzo. Esto no solamente supone una promesa de menor dependencia del exterior, sino que ayuda a tener las cosas ordenadas. Yo empecé compostando haciendo una estructura con palets de 1,20cm x 1,20 cm aprox, y tres de estos cubos puestos en fila. Al mismo tiempo empecé una lombricompostera en una bañera, y con el tiempo mi compostaje es exclusivamente lombricompostaje. Desarmé la estructura de palets y ahora composto en hilera directamente en el suelo, gracias a las lombrices y microorganismos. Fue una gran idea iniciar esa bañera.

Market gardening no deja de ser una actividad hortícola intensiva, donde pueden generarse altas cantidades de desechos vegetales. Contando con un espacio para que nada de eso se pierda, para que se transformen los desechos en fertilidad para nuestro campo, es la mejor manera de llevar a cambo un sistema ecológico en esencia. Si apostamos por la lombricultura y tenemos paciencia (y espacio) con el tiempo podemos lograr ser prácticamente autouficientes en insumos fertilizantes. Eso no lo he comprobado todavía pero es un futuro que entreveo ya por mi experiencia con las lombrices.

Un gran libro sobre lombricompostaje es The Worm Farmers Handbook, de Rhonda Sherman. Si sabes inglés no puedo dejar de recomendártelo. Puedes comprarlo en Amazon: https://amzn.to/3JXjLDa

6 comentarios en “Cómo empezar un market garden”

    1. Hola Fernando, decirte que no me pierdo ni uno de tus videos y leo cada correo que mandas con mucho interés.
      Quería preguntarte…has comentado en esta entrada que la certificación ecológica no te permite usar estiércol de ganadería intensiva, mi pregunta es, ¿Podrías explicar en qué consiste esa certificación para una explotación como la tuya? Muchas gracias, un saludo desde Sevilla

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